Cómo saber si se sufres un golpe de calor o una insolación y que hacer frente a ello

 

Prevenir los golpes de calor y la insolación

La causa de estos dos cuadros médicos se produce cuando la temperatura corporal se eleva por sobre los 39.4 °C, en donde el organismo es incapaz de regular su temperatura. La diferencia entre ambas está dada porque el golpe de calor se origina por diversos factores (por efecto de una condición ambiental, actividad física vigorosa, entre otras), mientras que la insolación se ocasiona por una exposición prolongada a los rayos del sol.

Para evitar estos problemas realiza las siguientes acciones:

  • Bebe líquidos para mantener una apropiada hidratación, evitando bebidas azucaradas, con cafeína y alcohólicas.
  • Usa ropa ligera
  • Evita realizar actividad física en el exterior en las horas centrales del día
  • Refréscate y dúchate las veces que sean necesarias
  • Evitar la exposición solar prolongada y sin protección, sobre todo entre las 12:00 y 17:00 hrs
  • Presta atención a los adultos mayores, niños, personas con patologías crónicas y trabajadores expuestos al sol, quienes son los más propensos de padecer este tipo de situación

 

 

Cómo saber si se sufres un golpe de calor o una insolación y que hacer frente a ello

. Inicialmente presta atención a los siguientes síntomas:

  • Temperatura corporal elevada y sensación de sofoco
  • Piel enrojecida y caliente
  • Náuseas y/o mareos
  • Dolor de cabeza
  • Sed intensa
  • Deshidratación
  • Escalofríos

Si estás pasando por esto lo primero que debes hacer es trasladarte a un ambiente oscuro y fresco, ojala con algún ventilador, además de seguir estos consejos para aliviarte:

  • Debes usar compresas con agua fría para bajar la temperatura corporal.
  • Toma mucha agua para que la piel no se deshidratarse.
  • Usa cremas hidratantes en las zonas afectadas o post solares (after sun) que contengan aloe vera, ya que son muy efectivos para combatir la insolación.
  • Envuelve hielo en una toalla y ponlo sobre la zona afectada para apaciguar el dolor. No se recomienda poner el hielo directamente en la piel porque te puedes quemar.

En caso de mayor gravedad es recomendable trasladarse a un centro de salud para lograr hidratación y recibir el tratamiento médico adecuado.

Recomendaciones para el uso de mascarillas en el verano sin dañar tu piel

De algodón o desechables, cambiarlas cada dos horas o apenas se humedezcan, utilizar bloqueador solar y descansar de su uso en espacios seguros son algunas de las advertencias de los especialistas.

Llevar puestas mascarillas con altas temperaturas no es tarea fácil, pero su uso para prevenir la propagación del COVID-19, con más de 9 mil casos activos en Chile, sigue siendo una de las medidas más importantes junto con el distanciamiento social y el lavado constante de manos.

Las imágenes del cambio en el rostro de personal médico que enfrenta en primera línea la pandemia se han hecho virales, principalmente por las marcas que les ha dejado el uso de las mascarillas.

Según un estudio publicado este año en el Journal of Wound Care de Estados Unidos, la utilización prolongada de mascarillas clínicas, como las N-95, pueden provocar úlceras y heridas en la piel. Esto ya que su ajuste facial es intenso y sella la nariz y boca haciendo una profunda presión sobre la piel, lo cual lo hace efectivo para filtrar el aire y no dejar pasar el virus. Cabe destacar que las zonas donde la piel está más cercana al hueso, como en la nariz, son más propensas a sufrir daños. Por lo mismo, su uso no se recomienda en la ciudadanía en general.

 

Recomendaciones

En el hemisferio norte ya se enfrentaron al COVID-19 en verano, por lo que, tanto expertos chilenos como extranjeros, recogen esa experiencia para hacer una serie de recomendaciones para enfrentar las altas temperaturas usando mascarillas.

Es importante recordar que no hay que tocar la mascarilla mientras se usa para evitar el contacto con la superficie expuesta al virus. Cada vez que se vaya a manipular hay que lavarse las manos posteriormente.

 

1)Evitar lugares sin ventilación y privilegiar aire libre.
2)Uso de mascarillas reutilizables de mínimo tres capas.
Que sean de algodón para el contacto con la piel, no sintética. Y la capa exterior de poliéster, como las bolsas corporativas para una mayor respirabilidad y filtración.
3)Si usa mascarillas clínicas, que son menos calurosas, debe cambiarlas cada dos horas o cuando se humedezcan.
4)Llevar más de una mascarilla de recambio.
Y cambiarla cada vez que esta se humedezca.
5)Limpiar e hidratar la piel.
Por la mañana y por la noche.
6)Evitar el uso de maquillaje.
7)Utilizar protección solar.
Esto debido a que las mascarillas no protegen de los rayos UV.
8)Descansar del uso de la mascarilla en lugares seguros.
Por 15 minutos después de cuatro horas de uso. Esto solo en espacios protegidos (como aire libre a más de dos metros de distancia de otros y/o donde no hayan otras personas)
Fuente: 24horas.cl, U. de Chile, OMS

Excesos y estrés, un combo explosivo para el corazón a fin de año

Los atracones de comida son el resultado de la pérdida del control al comer, cuando se abusa con porciones más grandes de lo habitual o comidas altamente calóricas. En esta época de fin de año abunda el consumo de alcohol, alimentos altos en azúcares, harinas, grasas y sal, lo que tampoco contribuye a una dieta saludable.

Algunas recomendaciones sencillas para mejorar la alimentación durante las fiestas son: planificar el menú, no saltear comidas para llegar con mucha hambre a la cena, controlar las porciones y evitar repetir, masticar bien y comer despacio.

Es recomendable mantener una alimentación saludable y equilibrada durante todo el año y realizar actividad física diaria, permitiéndose algún gusto en días festivos, lo cual no va a repercutir en el peso habitual.

Aconsejamos una alimentación basada en frutas y verduras frescas, carnes magras, lácteos descremados y cereales preferentemente integrales. No olvidar una correcta hidratación prefiriendo el agua por sobre las bebidas azucaradas. En el caso de beber alcohol lo recomendado es de una copa de vino para las mujeres y dos para los hombres como máximo.

La llegada de las Fiestas generalmente está acompañada del estrés acumulado durante el año y de situaciones familiares que en estas fechas colaboran a incrementar el mismo. Esto, junto a ciertas conductas desmedidas, como la ingesta excesiva de alimentos altos en grasas y en aporte calórico y festejos generalmente acompañados de altos consumos de bebidas alcohólicas. Tampoco ayudan la coyuntura socioeconómica general y los calores habituales para esta época del año.

Por eso, alertamos  sobre el riesgo cardiovascular asociado a los excesos e invitan a disfrutar los festejos con precaución y cuidando nuestra salud cardiovascular. Para estas fiestas, aconsejan tener en cuenta una serie de recomendaciones, a partir de las primeras seis letras del abecedario.

El A-B-C-D-E-F del cuidado de nuestra salud y en especial del cuidado cardiovascular para estas fiestas consiste en: A) Ayuda: Ante todo, avise y pida ayuda si se siente mal o si tiene algún síntoma, no espere más de cinco minutos a que un dolor en el pecho se revierta espontáneamente, esto generalmente no sucede. Cuanto antes reciba asistencia médica, antes podrá descartar un cuadro coronario o atenderlo y así disminuir el riesgo de complicaciones; B) Bebida: Quien toma alcohol, debe hacerlo en forma medida y quien conduzca debe tener presente que los pasajeros de su vehículo depositan su confianza en él, así que debe tomar “cero” alcohol. Quienes no conduzcan deben cuidarse de no caer en excesos; C) Comida: una alimentación desproporcionada, con alimentos altos en grasas y en calorías puede colaborar en desencadenar un evento coronario; D) Descanso: tenga en cuenta que necesita descansar y dormir; E) Estrés: planifique las tareas y comparta quehaceres y responsabilidades; F) Fumar: El tabaquismo -además de ser altamente cancerígeno- constituye un factor de riesgo para el desarrollo de numerosas enfermedades, entre ellas las cardiovasculares, pudiendo desencadenar rupturas de pequeñas placas de grasa dentro de nuestras arterias, causando infarto agudo de miocardio (IAM) e infartos cerebrales (ACV), entre otros.

¿Conoces cuál es la diferencia entre bloqueador, protector y filtro Solar?

Para responder esta interrogante, te contamos de manera sencilla que el bloqueador solar (también conocido como pantalla solar) refleja los rayos del sol (UVA y UVB) de la piel, impidiendo que penetren la dermis.   El protector solar, en cambio filtra los rayos ultravioleta (UV).  Y por último el filtro solar es una sustancia que refleja, absorbe y esparce la radiación.  Dichas diferencias están dadas por los ingredientes activos o mezclas de estos que presentan cada una de las diversas formulaciones de fotoprotectores.

Aclarado esto, debemos tener en cuenta las siguientes consideraciones antes de adquirir un fotoprotector,

  • Conocer el factor de protección solar (FPS): Este indicador mide el nivel de capacidad protectora del producto frente a la radiación ultravioleta B, responsable del eritema solar. Este factor actúa multiplicando el tiempo al que la piel puede estar expuesta al sol, aunque este tiempo depende también del tipo de piel de cada persona. Además, existen diversos factores que disminuyen la eficacia protectora de los fotoprotectores, como la sudoración, el contacto con el agua y con la arena, o el efecto de la fricción con la ropa.  Por ello, según indican los especialistas, es necesario aplicar el producto sobre la piel en intervalos más cortos de tiempo, al menos cada dos horas.

 

IMPORTANTE ACLARACIÓN

La creencia más generalizada es que cuanto mayor sea el número del factor de protección solar (FPS), más protegida estará la piel. ¡Error! La cifra indica el número de veces que el fotoprotector aumenta la capacidad de defensa natural de la piel frente al enrojecimiento previo a una quemadura. Es decir, si tu piel se “pone roja” después de 10 minutos expuesta al sol, un fotoprotector con FPS 20 multiplica esos 10 minutos por 20 (tu piel estaría protegida durante 200 minutos). Independiente del ello se aconseja reaplicar producto cada al menos 2 horas.

 

  • El indicador de la protección frente a radiación UVA.
  • El indicador de resistencia frente al agua.

Otras consideraciones son

¿Quién lo va a utilizar? Niños, adultos, ancianos, embarazadas, etc.

¿Dónde lo voy a aplicar? Rostro, cuerpo, cuero cabelludo.

¿Cuál es mi tipo de piel? Seca, grasa, con acné, entre otras.

Teniendo claro esto, puedes elegir el producto que mejor se adapte  a ti y que cumpla con tus requerimientos.

Conoce los tres efectos que el cambio de horario puede tener en las personas

El sabado recien pasado  a la medianoche los relojes volvieron a ajustarse en Chile, marcando el comienzo del horario de verano en el país. Esta medida, que nos hará adelantar una hora los relojes, no está exenta de polémicas pues sus efectos en las personas pueden resultar en algunos casos muy significativos.

Con el cambio de horario en Chile continental e insular –con excepción de la Región de Magallanes y la Antártica Chilena–, se dará inicio al horario que nos regirá por los próximos siete meses, hasta el sábado 3 de abril de 2021.

La ciencia ha generando nuevas evidencias sobre la discusión sobre los beneficios de esta medida, especialmente en un país como Chile, cuya ubicación geográfica desde el Subtrópico hasta el Subártico, “hace que el tema de los horarios no sea tan simple de tratar”, advierte el Dr. Adrián Ocampo del Laboratorio de Cronobiología y Sueño del Instituto de Ciencias Biomédicas (ICBM), de la Facultad de Medicina.

“Existen revisiones extensas que muestran que los cambios horarios, en particular el cambio del adelanto de fase que es el que ocurre en septiembre, es perjudicial como cambio en sí mismo porque tiene varios tipos de efectos“, afirma el especialista, quien entre éstos nombra tres: el impacto significativo en la tasa de trastornos cardiovasculares, particularmente infartos, en las semanas posteriores al cambio de hora; los trastornos en el sueño vinculados a la pérdida de una hora de sueño, lo que lleva al aumento de la somnolencia y baja en el rendimiento de las personas; y el desajuste de los ritmos biológicos, que forman parte de la fisiología normal de los humanos.

Respecto al impacto en los trastornos cardiovasculares, Ocampo señala que aún se desconoce la razón última o los mecanismos que podrían provocarlos, no obstante, aseguró que este es un dato epidemiológico que existe, y hoy se estudia una aparente vulnerabilidad de las arritmias de las personas al final de la noche y su relación con el reloj biológico.

En relación a los trastornos del sueño que podrían provocarse, el especialista enfatiza que en su gran mayoría las personas tienen la capacidad de compensar rápida y efectivamente su horario de un día para otro. No obstante, existe una población de riesgo que, dada alguna condición previa, puede tener mucha más dificultad para la aclimatación a este cambio. En este grupo se incluyen las personas que ya tienen trastornos al dormir, además de los niños y menores de 18 años, que requieren cuotas de sueño mayores al resto de la población.

Especie diurna

Sobre los desajustes de los ritmos biológicos, Ocampo advierte que “la especie humana es una especie diurna estricta, eso quiere decir que nuestra actividad física, la vigilia, ocurre naturalmente entre el amanecer y el atardecer. Nuestra biología y nuestro reloj biológico, están hechos y diseñados para que durmamos de noche y funcionemos de día. Y esto no es trivial, dormir de noche no es lo mismo que dormir de día”.

 

Lo anterior supone un problema, cuando los horarios no se ajustan haciendo coincidir el amanecer con la hora de inicio de las actividades. “El reloj biológico no sólo determina a qué hora tú duermes y a qué hora descansas, sino que determina prácticamente todas las funciones fisiológicas: cómo funciona el corazón, el hígado, los riñones, prácticamente todo el organismo, porque a diferencia de lo que se pensaba antes, tenemos muchos relojes biológicos, hay uno en el cerebro, pero todos los órganos tienen relojes independientes. El que manda es el reloj biológico del cerebro, y ese tiene que ponerse a la hora todos los días en la mañana, si no lo hace, los relojes del cuerpo empiezan a desordenarse”, explica el académico.

Con esta información respecto a los efectos del cambio horario, Ocampo levantó una fuerte crítica a la medida tomada en el pasado gobierno de Michelle Bachelet, cuando se decidió mantener durante todo el año el horario de verano. “Eso se tradujo en que a medida que nos metíamos en el invierno, nuestras mañanas se iban haciendo progresivamente más oscuras, y las tardes más iluminadas. El problema que tiene eso y la razón por la cual yo defendí la posibilidad de volver al cambio de horario en su momento, es precisamente porque lo que no tiene que ocurrir con los humanos es que las mañanas sean oscuras. Y la razón última de eso es de carácter biológico y tiene que ver con que las horas del sol del amanecer contribuyen a que el reloj biológico se ponga a la hora todos los días”, destaca.

Sin luz en la mañana, el reloj biológico de los humanos queda perdido y el cerebro sigue funcionando como si fuera de noche, lo que se conoce como el “Jetlag social”, en el que hay un desajuste entre el reloj biológico interno y lo que te exige la sociedad para funcionar: ir al colegio, trabajar, participar de actividades sociales, etc.

Por esta misma razón, el especialista también es crítico de la medida adoptada por la Región de Magallanes y la Antártica Chilena, que desde 2017 mantiene el horario de verano durante todo el año. “Me parece que fue la peor decisión de todas, porque está amaneciendo a las 10 de la mañana en pleno invierno. Yo invitaría a que esto se discuta y que los expertos nos puedan indicar cuál es la solución más correcta”, afirmó.

Y siguiendo en la línea de repensar mejores soluciones para el país en este ámbito, el profesor Ocampo sostiene –que al igual que varias naciones de la Unión Europea–, el ideal sería mantener un solo horario durante todo el año en atención al impacto en salud pública que estos cambios tienen.

Lo deseable es que ojalá no se cambie la hora en todo el año y lo que se mantenga sea la hora de invierno, agrega. Lo que es recomendable, dice, “y en eso coincido con otros colegas que están trabajando en esto y ojalá que prospere esta iniciativa, es que en un futuro no muy lejano la hora de Chile se corra hacia el Pacífico, es decir al UTC -5, que es el horario de Perú y Ecuador, que probablemente sean las más adecuadas porque la mayor parte de la población del país tendría luz al despertar, que es lo que realmente importa para que el sistema biológico y el sueño funcionen de manera adecuada”.

La migraña, mucho más que un dolor de cabeza

El 12 de septiembre se celebra el Día Mundial de Acción contra la migraña, una enfermedad muy extendida, pero que se mantiene bajo el radar y es bastante desconocida. El 80% se las personas que sufren esta dolencia son mujeres.

La doctora Sonia Santos, coordinadora del Grupo de Estudio de Cefaleas de la Sociedad Española de Neurología (SEN), señala que este Día Mundial es “una fecha para recordar que la migraña es mucho más que un dolor de cabeza: es una enfermedad neurológica muy discapacitante, con una alta prevalencia, con un gran impacto en la vida de los pacientes y, a pesar de ello, es todavía una enfermedad infradiagnosticada e insuficientemente tratada y reconocida”.

 

¿Qué es la migraña?

La migraña es una cefalea primaria, cuyos episodios de dolor -sin el tratamiento adecuado- suelen durar más de cuatro horas. El dolor es de intensidad moderada severa, se localiza habitualmente en un único lado de la cabeza, y puede ir asociado a náuseasvómitosfotofobia fonofobia. En España, 1,5 millones de personas padecen migraña crónica.

 

 

8 consejos para cuidar tu corazón

Obesidad, hipertensión, colesterol, ansiedad… son factores de riesgo para las enfermedades cardiovasculares y una de cada tres muertes que se producen en nuestro país se deben a esa causa.

 

Introducir pequeños cambios en nuestro estilo de vida ayudan a mantener un corazón sano, afirman recientes estudios.

Duerme bien

Un descanso nocturno correcto se asocia a una mejor salud cardiovascular. Por ejemplo, un estudio publicado en European Journal of Preventive Cardiology ha puesto de manifiesto que aquellas personas que duermen un mínimo de siete horas al día reducen hasta en un 65 % el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares y hasta un 83 % el riesgo de fallecer por esa causa.

 

Come sano

Un reciente trabajo dado a conocer en el New England Journal of Medicine asegura que la dieta mediterránea (predominio de frutas, verduras, pescado, carnes magras, legumbres y aceite de oliva), acompañada de frutos secos, disminuye tanto el riesgo cardiovascular como la mortalidad por alguna dolencia del corazón. Y es que el sobrepeso y la obesidad están detrás del 75 % de los infartos, según la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y de Unidades Coronarias (SEMICYUC).

 

Pon freno al estrés

Desde 2012, la Guía europea sobre prevención de la enfermedad cardiovascular en la práctica clínica incluye el estrés como factor de riesgo para el buen funcionamiento de la bomba vital, ya que es un detonante de la hipertensión arterial. Si se instala de forma habitual en nuestra vida cotidiana, acaba afectando a la salud general. Hay que aprender a desconectar y combatirlo con ejercicio, yoga, hábitos sanos y, si fuera necesario, fármacos o psicoterapia.

 

Ojo al colesterol

La obstrucción de las arterias por exceso de colesterol malo (LDL) es el principal desencade­nante de ictus e infartos. Uno de los factores que lo provocan es el abuso de grasas saturadas, presentes en lácteos enteros, embutidos, bollería industrial, aperitivos salados y otros productos procesados. Por eso, el consumo de omega-3, un ácido graso insaturado que abunda en pescados azules –salmón, atún, sardinas–, y de algunos productos lácteos y suplementos nutricionales que contienen fitoesteroles son un arma eficaz contra la hipercolesterolemia.

 

Contrólate la tensión

Tómatela a menudo, pues la hipertensión no avisa. Modera el consumo de sal y come uvas: un reciente estudio de la Universidad de Míchigan publicado en el Journal of Nutritional Biochemistry prueba que esta fruta contrarresta los problemas cardiacos derivados de la tensión alta, al activar genes res­ponsables de los antioxidantes que protegen el miocardio.

 

Mantente activo

El ejercicio físico moderado, como caminar 5 km –el equivalente a una hora– al día, es una prescripción básica para mitigar el riesgo de sufrir accidentes cardiovasculares. Y si no dispones de ese tiempo, tampoco es excusa: un reciente artículo del Journal of the American College of Cardiology demuestra que correr solo entre cinco y diez minutos diarios reduce la mortalidad. Evita el sedentarismo y cambia el auto por la bici siempre que puedas.

 

No fumes

El tabaquismo causa diversos daños al organismo, entre ellos el deterioro de las arterias. El 70 % de los fumadores sufre alteraciones en los vasos sanguíneos. Además,fumar reduce la concentración de oxígeno en sangre, hace que esta sea más espesa, aumenta la frecuencia cardiaca y la tensión, y afecta a los pulmones y la vejiga.

 

Bebe con moderación

La bebida es un arma de doble filo. Recientes estudios demuestran que la cerveza y el vino tinto en dosis moderadas –nunca más de dos vasos al día– disminuyen el riesgo de enfermedad coronaria al reducir el colesterol malo (LDL) y aumentar el bueno (HDL). Pero su exceso en sangre afecta al funcionamiento de muchos órganos del cuerpo, acelera el ritmo cardiaco y altera la calidad del descanso y el sueño.

fuente: www.muyinteresante.es

Cuidado de la piel, ¿por qué es importante?

La piel es el mayor órgano del cuerpo humano. Ocupa aproximadamente 2 m² y pesa alrededor de 5 kg.  Y aunque a veces no se le de la notoriedad que merece, lo cierto es que cumple una de las funciones más importantes de nuestro cuerpo. La piel protege nuestro organismo de los factores externos que nos rodean, nos proporciona sensaciones y regula la temperatura de nuestro cuerpo.

 

La importancia de cuidar la piel

La piel, se trata del único órgano que está constantemente en contacto con el mundo exterior. Por ello, es muy importante atender los cuidados que necesita, no obstante, son muchas más las razones por las que la debemos cuidar especialmente:

  • Nos protege de los agentes externos: frío, calor, aire, bacterias… La piel actúa como un escudo, protegiendo los órganos internos.
  • Se repara y lubrica a sí misma:  La piel se regenera diariamente, produciendo células muertas que se han de eliminar para su correcto estado. Por lo que si no recibe los cuidados que necesita no podrá ejecutar correctamente su función reparadora.
  • Es una perfecta indicadora de la salud, tanto física como mental. A través de sus notables cambios, la piel nos avisa de que le sucede algo a nuestro organismo. Nos avisa de enfermedades externas, referentes al estado de la piel, pero también avisa de posibles enfermedades internas.
  • Debido a sus millones de receptores táctiles y terminaciones nerviosas la piel tiene la propiedad de erizarse, producir hormigueo, picar, estirarse, encogerse, doler, sonrojarse… Es decir, la piel puede mostrar emociones.
  • Regula la temperatura corporal. El calor se transmite desde la piel al ambiente si la temperatura de la superficie cutánea es mayor que la temperatura ambiental. Si sucede lo contrario, el calor es absorbido por la piel.

¿Cómo cuidar nuestra piel?

Lucir una piel saludable y bella requiere una atención y cuidados diarios. Si acostumbras a realizar estos hábitos tu piel estará siempre elástica, suave y en perfecto estado.

Protege la piel del sol: acostumbra a utilizar cremas hidratantes con protección solar. Hidratará la piel y la protegerá de quemaduras y apariciones de manchas.

  • Protege la piel del sol: acostumbra a utilizar cremas hidratantes con protección solar. Hidratará la piel y la protegerá de quemaduras y apariciones de manchas.
  • Utiliza cosméticos no agresivos: apuesta por cosméticos que respeten y cuiden tu piel, con el menor porcentaje de ingredientes químicos. Si utilizas productos demasiado fuertes, la piel puede volverse extremadamente seca y causar molestias. Por ello, la cosmética natural es la mejor de las opciones, ya que no produce ningún tipo de efecto secundario en la piel.
  • Hidrata la piel: utiliza cremas hidratantes todos los días. Esto ayudará a reparar la película hidrolipídica que cubre la epidermis y la piel lucirá en perfecto estado.
  • Bebe agua: hidrata la piel por fuera, pero también por dentro. Es recomendable beber 8 vasos de agua al día como mínimo.
  • Come de forma saludable: una dieta saludable, rica en antioxidantes ayudará a que la piel luzca sana y radiante.
  • Duerme: se recomienda dormir una media de 8 horas diarias. De lo contrario tu piel puede mostrar síntomas de cansancio.

 

En Farmacias Carmen la salud y el cuidado de la piel de nuestros clientes es importante. Por eso contamos con productos que harán que tengas una piel saludable. Tenemos disponible para ti BioOil, aceite para tratar todo lo que son manchas, estrías y cicatrices en la piel y también contamos con toda la linea de productos Allergika.

¿Cuáles son los efectos del frío en la salud?

En época de invierno, el frío es un inevitable compañero con el que convivir durante esta estación. Frío seco, frío húmedo, olas de frío, nieve, heladas… la única manera de combatirlo  es abrigándose bien,  aunque por mucho que te abrigues, hay veces que es imposible escaparse. Ante esta dificultad es normal que te preguntes ¿cuáles son los efectos del frío en la salud?

¡Para conocer las respuestas del organismo al frío, acompáñanos en este post!

El riesgo de infarto aumenta el 20%

Uno de los efectos del frío  en la salud  es el aumento de las probabilidades de sufrir un infarto de miocardio. Esto se debe a que el organismo contrae los vasos sanguíneos para conservar más el calor (vasoconstricción), aumentando así el riesgo de obstrucción y aumentando también las probabilidades de que esta obstrucción derive en un paro cardíaco.

Este porcentaje se es mayor en aquellas personas que sufren algún tipo de enfermedad  crónico-degenerativa, obesidad, fumadores y en personas que sean mayores de 50 años.

Aumento de enfermedades

Otro de los efectos del frío en la salud es el aumento de enfermedades, que viene dado por la bajada de las defensas del sistema inmunológico. El frío debilita las defensas del sistema inmunológico, con lo que las posibilidades de que un virus nos afecte aumentan de manera considerable, es por eso por lo que durante el invierno tenemos tantos casos de catarro y de gripe.

Hipotermia

Una de las respuestas más comunes a la pregunta cuáles son los efectos del frío en la salud es la hipotermia. La hipotermia se produce cuando la temperatura del cuerpo es inferior a 35ºC. Los síntomas más tempraneros de la hipotermia es la contracción de manos y pies, los escalofríos, piel de gallina, aumento de la frecuencia respiratoria y cardíaca… Los síntomas más grave están relacionados con la dificultad para moverse, la somnolencia, confusión mental… que finalmente derivan en el fallo de los órganos vitales y posteriormente en la muerte.

Depresión estacional

Existen personas a las cuales el frío les afecta de una manera negativa en su salud mental. Aunque juega un papel esencial, el frío no es más que uno de tantos  factores de la estación de invierno y otoño que tanto incordio producen.

Las escenas típicas de estas dos estaciones como son la lluvia, días más cortos, árboles sin hojas y como no el frío, pueden desembocar en falta de motivación, pérdida de interés y la más preocupante, aislamiento social. Llegados a este punto, incluso el tener que abrigarse tanto para combatir el frío, provocan molestia.

Las probabilidades de que esta enfermedad te ataque, van ligadas al carácter y la actitud de cada persona ante esta situación, con lo que tener una actitud positiva ante estos cambios te ayudará a no sufrir la depresión estacional.

Invierno es la estación idónea para dormir

Aunque parezca que hasta aquí es todo negativo, no siempre los efectos del frío en la salud son negativos, existen ciertas situaciones en las que puede ser  beneficioso para tu organismo. Una de estas ventajas está relacionada con el sueño, ya que el frío que caracteriza al invierno, produce que en los hogares haya la temperatura óptima para dormir correctamente y no resulte tan molesto como en la época de verano.

Otra ventaja la encontramos a la hora de practicar deporte, ya que las temperaturas más bajas favorecen la actividad física, al contrario de lo que ocurre en verano, en donde las temperaturas son demasiado altas para poder desarrollar la actividad física de manera óptima.

Pero no todo es negativo, el frío desinflama

Igual que cuando sufrimos un golpe aplicamos hielo para detener la inflamación, aquellas personas que sufren problemas como piernas cansadas e hinchadas, les vendrá bien el frío, ya que mejorará su circulación de retorno. Esto se hace muy visible en los deportistas profesionales, que suelen meterse en bañeras de hielo después de competir para recuperar sus tendones, músculos y huesos de cara a la próxima sesión física. Esto es conocido como crioterapia.

Estos son algunos de los ejemplos más comunes como el frío afecta a la salud, aunque como hemos comentado, no tienen por qué ser únicamente malos. Lo que sí está claro es que tienes que abrigarte para evitar enfermedades y sobre todo, reducir al mínimo los riesgos de sufrir una hipotermia.

FUENTES

–  https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/asi-afecta-el-frio-a-la-salud

– https://www.infobae.com/2016/05/30/1814618-los-6-cambios-el-comportamiento-que-produce-el-frio/

– http://www.eliberico.com/afecta-frio-nuestra-salud-comportamiento/

– https://afemefa.com/hipotermia-consecuencia-bajas-temperaturas-partei/

Que hacer ante un posible infarto

No hay un orden específico de aparición de los síntomas en el infarto. De hecho, Hay varios síntomas típicos que, en ocasiones, pueden no presentarse.

El síntoma más destacado es el dolor opresivo e intenso en el pecho (como si tuviera un peso grande encima del pecho), que no se modifica con los movimientos ni con la respiración. En ocasiones se difunde hacia la mandíbula, cuello, espalda, o alguno de los brazos. Puede ir acompañado de dificultad para respirar, mareo, sudor frío, palidez, náuseas y vómitos.

Conocer esto es importante a la hora de detectar que otra persona está sufriendo un infarto.

1) Llamar a emergencias

Lo primero es llamar al servicio de emergencias sanitarias para solicitar ayuda, explicando los síntomas del paciente y respondiendo a las preguntas que nos hagan. En este teléfono preguntarán ciertos datos de identificación, como el teléfono desde el que se llama, la dirección donde se encuentra el paciente, el nombre y la edad del mismo, etc.

La dirección es el aspecto más importante que precisan los servicios de emergencia, por lo que debe ser precisa y, en caso de no estar en un domicilio, dar los datos necesarios para la localización de la persona, incluyendo lugares próximos, edificios singulares, etc.

“Nos preguntaran qué es lo que sucede y, en algunos casos, nos pasarán con personal sanitario para que le expliquemos qué ocurre, los síntomas, antecedentes, etc. No pasa nada si no sabemos todos los datos. Lo más importante es explicar lo que vemos y seguir sus instrucciones”.

Aunque parezca que se entretienen, “la ayuda ya está de camino, y lo que hacen es recoger más datos para informar a los profesionales que van a ir a atenderle”

2) Si el paciente tiene antecedentes cardiológicos, darle la pastilla o spray recomendado

“Este tipo de pacientes puede que tengan indicaciones del médico de que, si tienen dolor torácico, se tomen algún tipo de pastilla o spray”. En este caso, se debe ayudar al paciente a que siga estas indicaciones.

3) Sentar o acostar al paciente si está consciente

“Si la persona está consciente,se recomienda que se siente o se acueste y que no haga esfuerzos”.  No hay ningún problema en tocar al paciente, lo que hay que evitar es que camine o haga algún esfuerzo.

4) Tumbarlo de lado si está inconsciente

La enfermera subraya que lo mejor es tumbarle de lado y vigilarle mientras llegan los servicios de emergencias. Insta a desabrochar su ropa si le aprieta, proporcionarle un ambiente tranquilo y ventilado.

5) Realizar la reanimación cardiorrespiratoria en caso necesario

Si es un infarto producido una parada cardiorrespiratoria, habría que realizar la reanimación cardiopulmonar. Si no se sabe hacer estas maniobras, desde el teléfono de emergencias nos indicarán cómo hay que hacerlas.

6) Mantenerse al lado del paciente en todo momento

Es imperativo que el acompañante permanezca al lado del paciente por si la situación cambia (si pierde la consciencia, por ejemplo). En ese caso, debe llamar de nuevo al servicio de emergencias. “Se debe llamar a vecinos u otra gente si tienen nociones de primeros auxilios o si son sanitarios”.

7) No perder la calma

Es fundamental no perder la calma y seguir siempre las indicaciones que nos den por teléfono. Para ello, explica que, en general, las personas actúan mejor si conocen lo que deben o no deben hacer.

Estar informados y tener unas nociones de primeros auxilios seguramente ayuden a mantener la calma. Realizar unas respiraciones profundas y lentas también puede funcionar.

8) Intentar tranquilizar al paciente

El nerviosismo suele ser bastante contagioso. “Lo mejor es mostrarse tranquilo, hablar despacio, sin gritos, con amabilidad y cariño. El contacto físico (una mano en el hombro o una caricia en la cara o en la mano) seguro que reconfortan al paciente.

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